Hola nenes y nenas,
Ya estoy aquí de nuevo, muy contento. Fue muy emocionante volver, encontrarme de nuevo con Nana y llegar a nuestra casita. Una gran sensación de irrealidad me invadía, aunque de alivio y recuperación también.
Con los gringos no fue todo tan bonito, entre con miedo. El paso de la aduana me aterraba, pero resultó ser más fácil y agradable de lo esperado. Aún así, me sentía en los primeros días un tanto amenazado por el entorno, lo encontraba hostil y acusatorio. Me daba pánico la poli, y también todos los distintos tipos humanos e inumerables atronados que no te encuentras en Madrid. Pero bueno, en algo se tienen que diferenciar. Los amigos de aquí y nuestros caseros se alegraron mucho de mi vuelta y fueron parte activa de la reacogida.
Ahora estoy de nuevo acostumbrado, eso sí, sin dejar de lado la posibilidad de sorprenderme. El otro día salí de paseo con Nana y fuimos al puente de Brooklyn en autobús, lo cual siempre es más demoscópico que el metro. Cruzamos el puente de Brooklyn y llegamos al Downtown, tan estridente. La vuelta ha sido decisiva y ratifico que me gusta más Brooklyn que Manhattan, debe ser algo del vallekanismo latente que llevo. Ya sabéis que para mi el principal monumento de Madrid es el Cerro o Parque de las Siete Tetas. Os dejo unas fotitos para que lo veáis.
Ah! para los que les interese me he comprado una guitarra nueva, uy, tenía que decirlo, me hace mucha ilusión. Es un guitarra japonesa, una Takamine. Así, ya tengo juguete en los ratos que no estoy estudiando, que son la mayoría.
He tardado un poco en dar las primeras noticias porque he estado reajustándome, y porque no le quito los ojos de encima a Nana. Qué bien estar de nuevo.
Bueno amigos, un besito muy grande y ya iréis sabiendo más.





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